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miércoles, 13 de enero de 2016

Capítulo 29 - Las Estacas de Kizornita

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Capítulo 29 – Las estacas de Kizornita

La incredulidad de todos era obvia, derrotado un guardián de la fatalidad de un rango superior como si fuese una hormiga. Abdiel seguía entrando cada vez más y más en cólera, Lucifer le observaba esta vez con sorpresa al ver con la facilidad con la que derroté a Pyscho.

-Bien, ahora que venga el siguiente yo ya he calentado pero no me apetece seguir luchando por el momento – Les dije a todos echándome hacia atrás hacia donde se encontraban los demás. Sentí una pequeña molestia como un pinchazo en el corazón, pero no lo tomé en cuenta, quizás haya sido el momento de gloria y la adrenalina. – Venga Daniel, demuéstrales lo que tú vales.

Daniel se fue hacia adelante  a la vez que Lysander para quedarse enfrente uno del otro. Daniel se dio cuenta de que no podría tocar a Lysander con las manos desnudas, sería una acción mortal, debido a que el guardián de veneno estaba completamente recubierto de una especie de líquido venenoso.

-Muy bien que empiece la batalla – Dijo Lysander nada más saltar hacia Daniel para golpearle un puñetazo, éste se echó hacia atrás esquivándolo y gritó con fuerza el nombre de la magia que realizaba. 

-¡PRISA! – la magia prisa le daría velocidad extrema a Daniel y más a él con la ventaja que tenía de ser un mago de magia no elemental, que se triplicaba los efectos de ese tipo de magias en él. Despareció del lugar sin que nadie lo pudiese ver y se encontraba en el cielo, añadió una especie de escudo a su cuerpo reforzando así su defensa y espíritu mágico.  A parte de eso, volvió a gritar otra magia no elemental que mejoraría a un más su fuerza - ¡AURA MATERIALISTA! 

La aura materialista hacia que pudiese volverse de cualquier elemento conocido en la magia, y eligió la debilidad del veneno, la luz. Junto con su gran lanza que estaba rodeada de luz, se abalanzó hacia Lysander sin que nadie le viese golpeándole el hombro. Lysander gritó de dolor al sentir el golpe y nosotros sólo pudimos ver aquella escena en el momento justo del golpazo. 

-¡ESTO VA POR NUESTRA LIBERTAD!  -gritó Daniel empujando a Lysander hacia abajo para ir enterrándolo cada vez más en la tierra en la que se encontraba hasta provocar otro gran boquete.  Lysander gritó muy fuerte y con mucho dolor, hasta que vimos como Daniel desparecía otra vez del lugar hasta encontrase en el mismo punto en el que estaba al comienzo. 

-Increíble, ¿cómo has mejorado tanto Dani? – Le pregunté yo bastante sorprendido, al parecer había hecho muchos progresos. La velocidad que podía triplicar era imperiosa, sabía que los no elementales podían llegar a ser los magos más peligrosos de todos porque podrían controlar cualquier tipo de magia, pero esto era pasarse. 

-Lysander a qué esperas para levantarte – Dijo Abdiel – Demuéstrale lo que vales, este niño no debe derrotarte tan fácilmente.

Lysander se levantó agarrándose el hombro ensangrentado y sangrando por la cabeza, y lo primo que hizo fue expulsar de su boca como un ácido hacia Dani. Aquel ácido fue esquivado fácilmente, aunque él no se rindió y volvió hacer lo mismo pero ésta vez se dividió en muchos escupitajos a la vez. Daniel esquivó todos uno a uno y antes de que se diese cuenta, Lysander hizo una gran bola con todos ellos detrás de él y logró golpearle con ella. Explotó todo y Daniel, al disiparse el humo, se encontraba intacto mirando hacia Lysander. 

Daniel volvió a golpear con la lanza a Lysander sin que nadie le viese, pero esta vez en el estómago atravesándole el cuerpo sin problema alguno. La lanza se llenó de su sangre envenenada que provocaba que pareciese como si se estuviese derritiendo debido al ácido tan corrosivo que la componía. Lysander escupió mucha de su sangre y Daniel lo levantó en el aire mientras seguía empalado para lanzarlo como si se tratase de una caña de pescar. Al llegar al suelo Lysander se golpeó fuerte para enterrarse en la tierra, a pocos metros de profundidad. 

Daniel se reía con bastante maldad sabiendo que estaba haciendo daño y consiguiendo poco a poco derrotar a Lysander con suma facilidad. La tierra empezó a derretirse delante de nosotros y vimos como salía mucho humo, Lysander se levantó como si nada y se rió. No pareció haberle hecho ningún tipo de daño.

-Aunque me atravieses, soy puro veneno, no me haces nada amigo – Dijo Lysander, su tipo de magia hacia que evadiese cualquier tipo de penetración.  Daniel miró su arma y parecía como si estuviese derritiéndose, el problema es que se estaba haciendo realidad y su preciada lanza tuvo que tirarla porque ya no iba a quedar nada de ella. – Ese ácido es increíble eh, pues ahora cada vez que me golpees te quemará y derretirá la piel, así te lo pensarás dos veces el tocarme,  ¡CUERPO INFECTADO! 

Su cuerpo se volvió mucho más ácido de lo normal y parecía como líquido, algo realmente asqueroso y no sólo por eso, si no por el olor que desprendía y la humareda de peste que era visible en el ambiente a su alrededor.  Daniel se echó hacia atrás con pose de combate sin su lanza, y observó como Lysander fue corriendo hacia él aunque no tenía la suficiente rapidez como para tocarle ya que la magia de rapidez de Daniel era superior. Esquivaba todos sus ataques fácilmente y con los brazos cruzados, pero algo en el ambiente empezó a marearlo, debía ser el olor y perdió un poco el equilibrio para recibir un golpe de Lysander en el pecho. El golpe logró impactarle fuerte y haciendo que saliese despedido contra escombros. El impacto fue bastante potente la verdad y eso que no parecía llevar fuerza.

Daniel se levantó con sangre en la boca y el pecho un poco quemado por el ácido de Lysander, le había hecho daño y tuvo suerte que no le quemó mucho más como para atravesarle, él no tenía la facilidad de Lysander de no superar las penetraciones con armas.  Su cuerpo era totalmente humano y no tenía manera de esquivar aquellos ataques que podrían causarle más de un disgusto.

-Venga,  ¿no eras tan fuerte? – Decía Lysander ahora con otro gesto de superioridad, pero Daniel tenía siempre un as en la manga. 

-No creas que por no poder tocarte con mis manos, no voy a hacerte daño – Dijo Daniel, se puso en pose de cargar energía y empezó todo a temblar. Su energía comenzaba a elevarse bastante, con un ritmo alarmante para Lysander, aparte de eso hizo otra de sus magias no elementales para tener el doble de musculatura y su poder se triplicase. Nada más crecerle los músculos, se enterró en la tierra unos centímetros a la vez que la partía a la mitad.
-Con  esa musculatura eres demasiado lento, aunque tengas fuerza no valdrá para nada – Lysander se confiaba demasiado, se le veía en la cara, pero como era costumbre en Dani, nada dejaría que le detuviese.

-¡Prisa! – Gritó Dani aumentándose de nuevo la velocidad al haberse perdido el efecto al aumentar su musculatura, acto seguido volvió a gritar otra magia no elemental que recubrió su cuerpo y con fuerzas en sus manos - ¡ESCUDO!

Aquel escudo era para protegerse de las magias con más resistencia de lo normal, aparte de eso al haberlas colocado en los puños podía deducir que golpearía sin tener miedo a que el ácido de Lysander le hiciese daño. Éste se sorprendió por las acciones de Daniel que estaba sonriendo, apareció delante de Lysander sin que se diese cuenta y le propinó un golpe tan fuerte en la cabeza con uno de sus puños, que lo aplastó literalmente contra el suelo quebrajándolo y haciendo que Lysander empezase a enterrarse con efecto retardado y provocando que poco a poco se hiciese una erosión enorme que parecía tratarse de un foso de dos kilómetros de diámetro con una profundidad de otro kilómetro.  Nos quedamos con la boca abierta del increíble poder de Daniel, no hacía falta que se pusiese al cien por cien, su poder era enorme al setenta por ciento. 

Lysander se quedó tendido allí desangrándose por la cabeza y sin dar signos de vida, la mano de Daniel no sufrió herida alguna, ni el ácido de Lysander fue capaz de atravesar su escudo y su plan había funcionado.  Daniel para poder darle el golpe de gracia bajó hacia él que estaba bastante enterrado y vio como intentó moverse Lysander con dificultad, Dani se posó enfrente de él y aunque Lysander le agarró de las piernas, el ácido era poco potente para poder atravesarle esa defensa.

-Se ha hecho demasiado fácil esto, gracias al entrenamiento de Alejandra y no sólo a su entrenamiento, si no por ser como ha sido conmigo – Decía Daniel con el brazo en alto y la mano extendida – Despídete y dale las gracias a Abdiel por querer que te enfrentases a mí sin haber analizado mi fuerza antes, ¡ Estacas de Kizornita! 

De repente a mucha velocidad unas estacas de un material que nunca había visto salieron como de un agujero en el aire e impactaron en Lysander  atravesando su espalda. Al parecer aquel material era tan raro que logró hacerle daño de verdad y no como antes. Los ojos de Lysander se pusieron en blanco a la vez que gritó de dolor y de su boca salía sangre, su fuerza vital dejó de emitirse desde su cuerpo y murió casi al instante.

Daniel se limpió las manos, se redujo su armadura y musculatura y apareció al lado de Alejandra muy rápido. Ésta la abrazó muy fuerte  y él le devolvió el abrazo con un beso muy fuerte, tan inesperado para ella que se lo devolvió sin reparos.

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