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miércoles, 7 de mayo de 2014

Capítulo 24 – Trío de Ases contra Escalera de Oscuridad

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Título del relato: Memorias de Indhalia
Libro: La Resistencia (1º Parte triología)
Parte 3: Sin Batalla no hay Gloria
Autor: Black Luffy (Iván Ledesma)




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El primer combatiente fue Victoria, ella luchó contra Tiara la guardiana de la fatalidad de hielo. Combatió en un combate muy igualado, recibiendo todo tipo de ataques, la debilitaban a un más, pero en un último esfuerzo consiguió rechazar el ataque de Tiara para fusionarlo con el suyo y acabar con su vida entre fuego y hielo. 


Capítulo 24 – Trío de Ases contra Escalera de Oscuridad


Abdiel estaba tan enfadado que era visible una pequeña aura a su alrededor que lo hacía mucho más temible de lo que aparentaba. Victoria se encontraba junto a los profesores echada en el suelo siendo tratada por magia curativa, ya que sus heridas eran de gravedad. 

Yami volvió de repente  después de recibir aquel golpe muy enfadado, se puso delante de todos sus compañeros. Al parecer tenía ganas de combatir y de vengarse por aquel golpe, pero lo que más le parecía afectar fue la muerte de Tiara, no paraba de observarla.  

-Al parecer tienes ganas de luchar Yami, venga la muerte de tu hermana que sé que lo estás deseando - Las palabras de Abdiel calaron fuerte en Yami, ya que él empezó a cargar energía en el aire provocando una aura negra que alrededor suyo lo impregnaba de oscuridad.  El cielo empezó a ensombrecerse con nubes negras, además de la aparición de rayos de color negro que chocaban entre sí provocando unos estruendos molestos, pero no sólo eso, se llegaron a ver más rayos aunque más pequeños alrededor de él.

-Su poder es mayor que otros Guardianes, chicas tener cuidado – Nos dijo Iván a Diana, Mimi y a mí.  –Tenéis ventajas pero no os dejéis engañar ni convencer por vuestro entrenamiento, noto algo muy diferente en él.
 
Nosotras nos adelantamos y pusimos una formación de tres, dos delante, Diana y Mimi y yo en el centro más atrasada. Sacamos nuestras armas para seguir observando cuanto y cuanto más aumentaba el poder de Yami. No me asustaba aunque Diana y Mimi se miraron con cara de preocupación e incrédulas viendo como empezaba a partirse el suelo a pesar de estar a varios metros en el aire. 

-El que hayáis matado a Tiara es algo que no voy a permitir, en cuanto acabe con todos vosotros la resucitaré con la piedra roseta cuando la encontremos – Lo que dijo Yami me sorprendió, la piedra roseta era un mítico, una de las reliquias del pasado de la cual comentaba en la leyenda que podría resucitar a las personas que quería en su momento de su muerte, aunque hayan pasado años o milenios. 

-Jajaja, piensas qué existe la piedra roseta, no me hagas reír que te crees esos cuentos de niño pequeños  - Miré a Iván con cara de asombro por el tono chulesco que le salió de sus cuerdas vocales. 

-Tú piensa lo que quieras, sé que las leyendas son verdaderas, sólo hay que tener fe para encontrarlas y así verificar su existencia, pero basta, no voy a perder energía hablando con vosotros, vamos al grano.

Yami apareció sin que nadie lo viese delante de Diana golpeándola en la cara con la mano del revés,  ella salió despedida a mucha velocidad contra el suelo y golpeándose tan fuerte que pareció una explosión. El lugar donde estuvo Yami cargando, sólo quedo una humareda oscura, tan negra como el azabache, igual que su aura que lo envolvía. 

-¡Diana!- Gritó Mimi sin poder verla debido a la cantidad de polvo que se había levantado. Observé como Mimi se lanzó a por él con su espada ya desenvainada y le aplicó una gran acometida, de la cual fue esquivada por Yami quedando otra vez esa especie de humareda negra en el aire que fue atravesada sin problema con Mimi, ella se lanzó otra vez para donde estaba Yami y así cuatro veces más hasta que ella se paró al ver que Diana se levantaba con la cabeza ensangrentada. 

-Diana, ¿Estás bien? –preguntó ella, yo seguía quieta observando como Yami aparecía detrás de mí sin previo aviso. Sin darme la vuelta, lo esquivé agachándome y propinándole una patada en el estómago de la cual fue evadida nuevamente. Al parecer la velocidad de Yami era soberbia a pesar de que no era de luz ni de electricidad, eso sería un problema.

 Diana volvió hacia mí y Mimi hizo lo mismo, Yami se puso enfrente y lanzó varias bolas de oscuridad que fueron rechazadas por las tres sin que nos llegase a tocar mediante un escudo invisible de luz. De nuevo Yami presumió de velocidad golpeándonos, pero esta vez a Mimi que logró pararle el puñetazo con su espada, éste la miró incrédulo, y recibió un cabezazo de Mimi, fue tan fuerte que Yami se echó para atrás varios metros para recomponerse. El la miró con cara de enfadado y siguió generando más y más energía, ya quebrajaba el suelo totalmente a pesar de la altura y la claridad del cielo era totalmente nula.

-Muy bien chicas, hasta aquí hemos llegado, sé que apenas hemos combatido y que ha sido corto, pero estoy harto de esto y quiero vengar la muerte de Tiara, así que prepararos para morir- Nada más decir eso, Mimi recibió una bola de oscuridad a bocajarro sin apenas distancia para lanzarla, Yami había aparecido enfrente de ella y no se había dado ni cuenta. 

Mimi fue lanzada con la bola un montón de metros hasta que logró quitarse la bola de energía, arrojándola fuerte, pero no fue la única en recibir aquello, Diana también sufrió el mismo ataque aunque de otra manera, la bola estaba en su cara. Cuando Diana tocó el suelo, se hizo una explosión muy fuerte, con una onda expansiva del revés, ya que, como un agujero negro, se tragó todo lo que había alrededor en unos 10 metros al redonda, dejando a Diana en un pequeño soporte de tierra que se sujetaba por pura suerte, ya que el agujero que se asomaba alrededor no parecía tener fondo. 

-Mierda, serás idiota – Le dije yo a Yami, éste desapareció del lugar y yo gracias a mi estilo de magia, logré agarrarle de la cara en mitad de ese movimiento y lo estampé contra el suelo a una velocidad de infarto. Sabía que no me la iba a jugar, yo era más rápida y él no sabía dado cuenta por su prepotencia.  Me eché hacia atrás y generé una bola de energía muy luminosa que envié hacia él, provocando que explotase todo con un gran destello. Mimi estaba al lado de Diana curándola, aquel ataque fue inesperado y le hizo daño, no de gravedad, pero sí con una herida dolorosa en la cara. 

-Gracias Mimi, me pilló por sorpresa, no sabía que fuese tan veloz.

-Sí es veloz, pero tenemos a una gran compañera que lo dobla en esa rapidez y fuerza- le dijo Mimi a Diana de la cual se levantaba rápido para volver a la formación inicial conmigo.
Cuando se dispersó la humareda, Yami no estaba allí, no teníamos ni idea de donde se encontraba y a pesar de que miramos para todos los lados, no lo vimos. Eso me preocupó, pero al ver que en ciertas zonas todo se oscurecía, pude concentrarme y verlo como se movía a mucha velocidad. Desaparecí para frenarlo con una patada, Yami salió despedido contra el suelo otra vez, pero esta vez se frenó. 

-Yuka al parecer ha mejorado muchísimo, la velocidad en la que se mueve es de infarto – Le dijo Daniel a Iván, mientras este asentía y con unos ojos de admiración clavados en mí, se fijaba en como combatía. Yami empezó a atacarme con una serie de puñetazos que eran difícilmente detenidos por mí, ya que a pesar de tener menos velocidad que yo, eran muy fuertes. Diana y Mimi vinieron a ayudarme y le ganamos terreno entre las tres, tenía que parar seis puños que generaban no sólo una fuerza descomunal, si no que al ser de luz, tenía ese añadido de poder. Pero Yami a pesar de perder terreno no se cansaba, y en un acto de valentía se encogió recibiendo varios golpes y se abrió entero extendiendo los brazos y piernas. Aquel gesto hizo que una gran energía de oscuridad se desprendiese de su cuerpo y nos golpease a las tres. Aquella explosión hizo que apareciésemos en el suelo con el cuerpo magullado, Diana era la que más daño se hizo por ser la más débil, pero no fue apenas grave como para que se incapacitase o se muriese.


-Sois mucho más fuertes de lo que me imaginé,  pensaba que vosotras no tendrían un poder tan elevado y menos una velocidad tan buena, pero os estáis confundiendo conmigo – Las palabras de Yami, que salían de su boca ensangrentada,  nos tocaron la moral muy profundamente, nos estaba haciéndonos algún tipo de burla y creíamos que no estaría jugando con nosotras.

-Por qué no te callas, sabemos perfectamente tu nivel de energía, no nos asustas – dijo Mimi riéndose. 

-Por lo que veo os queda mucho por aprender y eso que vuestro supuesto entrenamiento os ha hecho el doble de poderosos que antes y claro, os pensáis que podéis contra nosotros, y contra mí claro está, pobres ingenuas – Dijo Yami, había algo raro en la expresión de Iván, al parecer unos pequeños rayos aparecieron alrededor del cuerpo de Yami, eran tan pequeños que había que tener buenas vista para verlos, pero yo logré divisarlos.

Mimi se lanzó a mucha velocidad contra él con su espada en pose de estocada y Yami no se movió. La espada iba directa al corazón de Yami, cuando justo antes de golpearle, una nube de oscuridad salió junto a una onda expansiva bastante fuerte. No pudimos ver lo que pasó, pero al desvanecerse estaba la espada a varios centímetros del corazón, frenada por un solo dedo de Yami envuelto en rayos negros. Nos quedamos con la boca abierta al ver que la estocada que llevaba mucha velocidad fue detenida con un solo dedo.

-¿Qué ocurre? Juraría que había puesto bastante fuerte en la estocada – Dijo ella echándose hacia atrás y viendo como Yami se colocaba en una pose perfecta de combate, con los brazos uno más adelantado que otro dejando verse que era diestro y no zurdo. 

-¡Mimi ten cuidado, su poder ha sido ocultado por su oscuridad! –Le grité con todas mis fuerzas y ya yendo hacia ella.

Yami lo primero que hizo fue golpear a Mimi sin que se diese cuenta varios puñetazos y cuando se estaba cayendo al suelo, generó una magia en su mano tan poderosa que generaba un aire muy fuerte. Pude llegar justo antes de que lo lanzase contra ella y le pegué una patada, de la cual impactó de lleno contra su cara, Yami ni se inmutó, es más, no logré moverlo ni un milímetro. 

-Mal asunto- Escuché decirle a Iván cuando mi golpe no sirvió de nada contra Yami a pesar de la fuerza que había puesto en él. Yami cesó el ataque y yo me eché hacia atrás con un salto, por mi espalda salió Diana lanzando una honda de luz tan grande que podía medir tres metros. Impactó en Yami provocando una explosión de luz sobrecogedora, tan fuerte que me tuve que cubrir para no recibir daño alguno.

La explosión cesó generando mucho humo, no se veía nada, excepto una silueta que poco a poco se veía más debido a que el humo se dispersaba. La silueta mostró a Yami con la ropa de la cual humeaba, pero él estaba sin inmutarse mirándonos con una cara de satisfacción.
-No puede ser, he puesto suficiente fuerza para haberle hecho daño – Dijo Diana, estaba muy sorprendida, tanto Diana como yo. No me esperaba que Yami fuese así de fuerte.
-No exageraba cuando pensé que este sería uno de los más fuertes de todos los guardianes de la fatalidad- Dijo Iván tranquilo, no se le veía preocupado por nada y su seguridad me tranquilizaba. 

Yami le pegó a Diana un puñetazo en el estómago y la agarró por el cuello para seguir pegándolo en el  estómago, pero yo  le golpeé en el costado, a  causa de eso soltó a  Diana y se movió un poco. Aquella patada logró hacerle algo de daño, Diana empezó a echar sangre por la boca por los puñetazos recibidos,  y se echó hacia atrás con cara de sufrimiento. 

De repente una barra diagonal desde el cielo de luz, golpeó a Yami, al parecer la barra de luz fue causada por Mimi, ya que tenia la palma de la mano abierta y el brazo estirando. Dicha luz era una magia muy poderosa, aunque fuese semitransparente y se veía a Yami quieto con cara de dolor, al parecer le estaba quemando y se tuvo que apartar del rango de ataque. Mimi no quería dejarlo en paz, así que movió la columna molesta de luz para alcanzarlo de nuevo y así un buen rato mientras él lo esquivaba, hasta que generó un escudo de oscuridad impenetrable que evadía el ataque y lo desviaba por su espalda.

Aproveché el momento para sacar su katana y asentarle un espadazo, del cual fue efectivo porque impactó en su espada muy fuerte. Yami lanzado contra el suelo, se trató de darse la vuelta mientras se tocaba la espalda, pero no logró hacerlo a tiempo y se despedazó contra la tierra provocando un gran temblor.  

-Buena, buena, lo que debemos hacer es atacar en equipo, venir aquí chicas – Dije, Mimi y Diana vinieron hasta mí y nos quedamos las tres juntas. Yami se levantó con alguna quemadura y  algunos roces por el cuerpo, se sacudió la ropa y sonrió con malevolencia.  – Vamos a ponernos serias, tenemos que concentrar el poder y atacar con toda nuestra energía.

Las chicas asentaron y empezaron a cargar energía como hizo Yami anteriormente, pero Yami nos golpeó a las tres con una bola de energía. Explotó delante de nosotras provocando que nos hiciésemos daño en varias partes del cuerpo. No caímos al suelo, y nos mantuvimos en el aire. 

-¿Ingenuas, pensáis que os dejaré que acumuléis energía? – Yami volvió a lanzar con u mano varias bolas de energía oscura, pero las rechazamos, no nos pilló por sorpresa esta vez. 

Las chicas empezaron de nuevo a acumular energía en  nuestros cuerpos, produciendo que las nubes oscuras se dispersasen y un sol brillante apareció, e incluso sus cuerpos brillaban con un calor dulce. Yo estaba intentando retener a Yami del cual, recibía acometidas mías fuertes, y se le notaba que al menos le costaba aguantar.  Pero no era suficiente como para hacerle un daño muy grande. 

Diana y Mimi consiguieron acumular toda su máxima energía y me eché hacia atrás al golpear a Yami en la cara, para irme junta a ellas. Estaban totalmente solemnes, su cuerpo desprendía mucho poder y brillo, junto con unas pequeñas vibraciones  que se notaban en el ambiente.

-Ahora tú Yuka, nosotros lo machacaremos – Diana atacó a Yami rápido golpeándole en el estómago con su pierna en forma de patada. Yami cayó al suelo con velocidad y al tocarlo, explotó todo como si tuviese una bomba encima. Empecé a cargar energía de una manera desorbitada, quería sacar lo mejor que había en mí, no me quise fijar en Diana y Mimi para no desconcentrarme, pero había cada golpe y cada explosión que resonaban mucho.

-Al parecer teníais mucho poder oculto – Dijo Yami – La más aterradora es la que está generando un poder que os supera si juntamos a vosotras dos, no voy a permitir que llegue a su límite o será complicado vencerla. 

Yami intentó empujar a Diana y Mimi con su cuerpo, pero las dos lograron frenarlo en el aire. Ellas lo golpearon entre las dos cada una con su puño y él cayó al suelo otra vez, pero esta vez Diana se echó hacia atrás y con sus dos brazos extendidos y las manos igual,  cargó una bola de luz que fue enviada hacia Yami, esa bola impactó en el suelo donde se suponía que Yami estaría enterrado y todo explotó muy fuerte, provocando un champiñón muy grande en el aire como si se tratase de una bomba nuclear. 

Mimi en vez de hacer lo que hizo Diana con la bola, chasqueó un dedo para que apareciese una especie de columna de luz del cielo impactando en aquella zona, volvió a provocar una explosión, pero esta vez Yami no se encontraba allí y fue a por Diana por la espalda, sin darse cuenta, recibió un espadazo de oscuridad en la espalda atravesándola como si se tratase  de una manzana. Quedó allí con los ojos perdidos en la nada y Mimi, apareció al lado de Yami para darle una patada en la cara y cogió a Diana que se caía sin fuerzas en el aire y aun con aquella espada clavada, que en sí no era una espada, si no una luz con forma de rayo oscuro. 

Empezaba a tener signos extraños en la piel, al parecer se estaba oscureciendo poco a poco y las venas eran totalmente visibles. Su cuerpo se pudría poco a poco debido a aquella maldición oscura. Mimi agarró la espada oscura y cuando la tocó, de repente tenía una sensación de dolor por todo el cuerpo y le invadía por dentro, como si se electrocutase, pero no le importó, la sacó del cuerpo de Diana y se desvaneció de sus manos como si se tratase de polvo.

-No puede ser, tengo que hacer algo – Dije, cuando Yami se me acercaba hacia volando rápido. No pude tener todo el poder cargado, y no había alternativa, o era recibir un golpe de él o asentarle por fin el ataque final, pero antes de que pudiese ver que ocurrió, un flash me cegó y Yami salió impulsado hacia el cielo más profundo gracias a una gran patada de Mimi en la cara. Ella había dejado a Diana en el suelo y con el enfado tan grande que tenía, atacó a Yami sin pensarlo dos veces. Retomé la carga de poder, me debía quedar muy poco, pero no paraba de observar como Diana expulsaba sangre por aquel agujero y no era roja, si no de color más oscuro.  

Mimi volvió hacia ella como si se tratase de la misma luz, a una velocidad de infarto. Se puso a curar a Diana fuerte, pero no lograba hacerlo, al parecer aquella espada le proporcionó a su cuerpo una maldición muy poderosa y a pesar de nuestro entrenamiento, no pudo hacer nada.

-¡Diana! No puede ser – Gritaba Mimi desesperada. Su magia curativa no era para nada útil, no lograba ni siquiera curarle los rasguños.  No sabía qué hacer, quizás yo tuviese la oportunidad de curarla con la fuerza de las dos, pero no se podía descuidar a Yami ni de broma y mi poder no estaba al cien por cien. - ¡Yuka ayúdame!

Al escuchar aquella frase no lo pensé dos veces, bajé corriendo y una vez me puse a curarla junto con Mimi, pude sentir algo que se acercaba hacia nosotros, algo desconocido, muy fuerte y que había eliminado la luz existente alrededor nuestra. Miré para arriba y vi como una gran bola de rayos negra de gran tamaño nos engulló por completo.

CAPÍTULO SIN CORREGIR (¿ ALGUIEN SE ANIMA A CORREGIRLO ? )

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