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miércoles, 25 de diciembre de 2013

Capítulo 23 - Hielo y Fuego

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El Momento llegó, pasaron los nueve meses de los cuales Abdiel había dejado para que Iván y sus amigos se entrenasen. Ellos no perdieron el tiempo y junto a los profesores, de los cuáles eran los elegidos y compañeros del mayor héroe de todos los tiempos, entrenaron a los chicos haciendo de ellos unos guerreros excepcionales.

Abdiel llegó acompañado de sus guardianes de la fatalidad junto con un ejército numeroso lleno de bestias y personas decididas a sacrificarse por el sueño de su jefe. Esto no sorprendió a ninguno de los chicos, ya que estaban preparados para cualquier acometida. El centro de magia se unió a ellos y la mayoría de los alumnos habían entrenado para poder aumentar sus habilidades y así proteger el lugar donde se criaron. 

Una vez el ejército se lanzó contra ellos, Iván avanzó dejando a todos sus compañeros atrás y con un solo gesto desintegró a mitad del ejército de Abdiel, dicho ataque contenía una magia denominada como “Arcana” de la cual era una de las más temidas por todos los magos del planeta y de las más difícil de aprender. 

Los guardianes de la fatalidad de Abdiel se pusieron enfrente de cada uno de ellos, después de elegir quien lucharía contra quien.

Capítulo 23 – Hielo y Fuego 

Mi contrincante apareció delante de mí, ella era más alta que yo con una figura muy perfecta. Sin lugar a dudas era muy bonita, además su pelo era azul con un toque brillante del cual le hacía parecer estar congelado como si se tratase de hielo, sonreía sin preocupación y su mirada era de superioridad. Yo no me sentía para nada acobardada, concebía que su fuerza no fuera muy elevada y sabía que tenía oportunidad  para derrotarla.

De repente cuando nos íbamos a disponer todos a atacarles, Iván hizo un gesto con el brazo del cual sorprendió a todo el mundo. Los guardianes salieron despedidos hasta llegar a Abdiel, ellos se recompusieron a su lado e Iván les dijo con la voz alta, pero sin quebrarle para nada el tono:

-He pensado mejor que primero deberíamos acabar con vuestros molestos soldados, no es por mal, pero me gustaría ayudar al colegio en todo porque confían en nosotros, no es por rechazar tu oferta Abdiel.

Abdiel sonrió e hizo un gesto indicando que adelante en nuestra decisión. Así que Iván se movió un poco para adelante y con pleno pulmón, ésta vez con gran ímpetu, les gritó a todos nuestros compañeros de escuela para animarlos en esta gran batalla. Acto seguido desapareció y empezó a propinar todo tipo de estocadas a los dragones de los cuales eran los rivales más duros que había allí. Nosotros hicimos lo mismo, no paramos de ayudarles en todo lo que hiciese falta, pero no era para nada ningún tipo de esfuerzo heroico, para nosotros esos enemigos eran muy fáciles de derrotar. 

Podía observar como en ese campo de batalla todo lo que había eran explosiones de todo tipo, sean de fuego, de hielo, oscuridad y electricidad, por no decir que había muchos heridos, eso no me estaba gustando nada porque veía como sufrían muchos alumnos más jóvenes que yo. 


De repente, una gran explosión sacudió el lugar y hasta yo tuve que cubrirme de la potencia que desprendía dicha onda expansiva. Comprobé como varios alumnos salían despedidos por el aire y a lo lejos una gran luz se desvanecía, pero había dejado un gran boquete de 100 metros de diámetro. Observé para arriba y estaba Yami  con el brazo extendido, acababa de crear una magia de oscuridad que impactó en todos los estudiantes que se encontraba en aquella zona desintegrándolos y a otros dejándolos heridos en los alrededores.  Sin poder verlo, Iván le propinó un puñetazo en el estómago que hizo que dicho gesto de superioridad cambiase por el de sorpresa junto con el de dolor, acto seguido salió despedido más de un kilómetro llevándose todo lo que había por medio. 

-Eso le pasa por entrar en acción, no me gusta que interrumpan algo tan serio como es la batalla de mis compañeros contra vuestro ejército- Abdiel puso gesto de rabia, pero se contuvo, también Yami había quebrantado el código de honor en batalla involucrándose.
Cuando pasaron unos minutos, ya no quedaban apenas soldados enemigos y entre los alumnos y nosotros pudimos  acabar con todos ellos. Eso dio paso a una situación más dramática, no parábamos de ver cadáveres de alumnos y chicos heridos de diversa consideración en el suelo. Los profesores empezaron a encargarse de ellos y a nosotros nos tocaba enfrentarnos a los guardianes de la fatalidad. 

Abdiel enfadado, se levantó de e invocó a un nuevo ejército de zombis de los cuales salieron de la tierra por arte de magia, aquello no nos sorprendió,  pero sí a los pocos alumnos que estaban con fuerzas para combatir. De nuevo vi como iba quería generar aquella magia tan fuerte, pero Yuka se adelantó provocando como si se tratase de una gigantesca ola de mar, aunque de luz, y que arrasó a todos los zombis que se encontraban en su trayectoria desintegrándolos de un golpe. 

Iván miró a Yuka con gesto de indiferencia y se echó para atrás. Abdiel no daba crédito a lo que veía y lo primero que hizo fue llamar a Tiara, de la cual vino volando hacia mí para quedarse enfrente, cara a cara. No me puse nerviosa, pero dijo Abdiel que sería ella la primera en combatir y eso no me gustó, y no quedaba alternativa. Iván aceptó con la cabeza y todos se echaron para atrás, al final iba a ser un uno contra uno del cual mostraría en el campo de batalla un enfrentamiento entre fuego y hielo.

Tiara fue más rápida que yo, recibí su golpe con su puño gélido en mi cara, retrocedí un poco y cuando me recompuse, ella estaba allí para intentar darme otro golpe en la cara, pero lo esquivé con destreza y le devolví el golpe pegándole en el estómago con mi pierna extendida, provocando que saliese con bastante rapidez lejos de allí. 

Fue un golpe bastante fuerte y fortuito, ella no se esperaba que la golpease de esa manera, por eso cuando se frenó a 200 metros de allí, recuperó aire y su expresión de dolor cambio a la de enfado. Cuando se levantó del suelo, ya que estaba con una rodilla apoyada en él, dijo unas palabras que no logré escucharlas desde donde me encontraba y acto seguido, movió con una maniobra muy bonita los brazos haciendo que saliese  una gran lanza de fuego, de la cual no me tenía muy buena pinta. 

Una vez invocó su arma, la lanzó contra mí, no entendía por qué hacia un ataque tan fácil de esquivar, pero no me esperaba lo que a continuación hizo la lanza cuando estaba cerca de impactarme. Se dividió en cientos de ellas, más pequeñas, pero no más inofensivas que la grande. Me cubrí rápido apenas sin tiempo y todas empezaron a impactar en aquella zona provocando que cada una explotarse con bastante fuerza. Una nube de fuego creció y se convirtió en humo, que junto con la tierra no se podía ver a través. 

Alcé  mi brazo al cielo para despejar dicha tierra generando una fuerte corriente cálida. Al verme los demás viva, no se preocuparon. Lo único que tenía eran pequeños roces en los brazos y en la cara, con algo de sangre, pero no fue un ataque tan fuerte como me esperaba nada más ver todas las lanzas caer en mí.  Tiara tenía expresión de sorpresa, y yo aproveché su desconcierto para aparecer a su lado y  le prendí fuego con un chasquido de dedo, lo que hizo que empezase a gritar como una loca y acto seguido cayó al suelo enterrándose un poco debido a una patada que le propiné varios segundos después de aquello. 

Volé hacia el cielo con mi brazo extendido al igual que la palma de mi mano y generé una gran bola de fuego que se asimilaba a un sol que brillaba con fuerza, una vez la bola estaba completa grité al lanzarla:

-¡¡¡ ENTEI!!! 

El ataque impactó de lleno en Tiara que acababa de apagarse las llamas y observó impotente cómo fue pasto de las llamas.  La explosión generó una inmensa llamarada que en vez de propagarse por los laterales hacia los demás, salió directa hacia el cielo en formar de columna. El suelo se quebrajó cada vez más hasta generase un agujero del cual parecía no tener fondo, además aquella llamas no paraban de salir de allí y llegar a lo más alto del cielo para apagarse en el espacio exterior. Pasaron 30 segundos desde la explosión y las llamas cesaron poco a poco, aquellos segundos parecieron eternos. 

Cuando todo desapareció, incluido el humo, observamos como aquel agujero de 30 metros de diámetro efectivamente no tenía fondo, aquella explosión debió atravesarlo por el otro extremo del planeta, fue sobrecogedor, sobre todo para Tiara que estaba viva en uno de los bordes del círculo  con la ropa quemada, casi se le llegaba a ver su uno de sus pechos, además de toda la pierna derecha la llevaba al aire libre. La mitad de su cara estaba quemada, mostraba signos de verse hasta sus huesos, parecía tener dos caras.  Tiara se levantó del suelo con signos de cansancio, pero parecía tener todas sus fuerzas ya que empezó a gritar como una descosida generando un temblor en la tierra muy potente y dejándonos a todos bastante aturdidos, de repente saltó hacia mí con su lanza de hielo en la mano y me golpeó en el hombro atravesándolo, grité de dolor y no me dio tiempo a rechazarle su acometida, me llevó hasta el suelo con mucha velocidad para golpearme contra varias lanzas que había en él. Las lanzas atravesaron mi cuerpo por diferentes partes: Pierna derecha, brazo izquierdo, y cerca del corazón, pero no acabó allí su ataque, me empecé a congelar poco a poco al igual que todo el suelo alrededor de mí. No podía hacer nada, sentía como mi cuerpo perdía fuerzas debido a las lanzas y vi como empecé a entrar en un sueño del cual no quería entrar, pero Tiara se echó hacia atrás de un salto y empezó a cargar una energía muy fuerte en su mano derecha que generaba grados muy inferiores a los -50, cosa que era molesto para todos. 

No sabía qué hacer, me sentía congelada por fuera, pero por dentro al parecer seguía teniendo el cuerpo ardiendo, así que aproveché mi habilidad de fuego para estallar en llamas justo en el momento que su magia impactaba contra mí. Todo explosionó, pero no de forma de fuego, si no que generó un montón de lanzas de hielo que fueron esparcidas por todo el campo de batalla a una velocidad de infarto como si se tratase de metralla. Logré esquivar por muy poco el ataque, pero muchas de esas pequeñas lanzas atravesaron más mi cuerpo haciendo que no parase de sangrar y quedase de rodillas. 

-Eso te pasa por subestimarme, ¿pensabas que me iba a quedar de brazos cruzados después de quemar mi linda cara? – Tiara tenía un tono de voz que delataba la rabia que había descargado en mí. Yo me quise levantar, pero las heridas eran bastante graves y me costaba hasta respirar. – Ahora Victoria, vas a morir. 

Cargó en cada mano más energía gélida que se convirtió en un arco y en una gran flecha de hielo, lo que provocó que de nuevo la temperatura ambiente descendiese más de 40 grados. Miré como aquella flecha no paraba de brillar con una luz azul bastante fuerte y yo con mis fuerzas restantes, me levanté e hice lo mismo, generé un arco y una flecha de fuego de la cual haría frente a la suya.

-¿Piensas que vas a poder conmigo con mi truco? ILUSA – Lanzó su flecha contra mí y yo lancé la mía, de la cual impactó en la suya provocando una onda expansiva muy fuerte que me hizo caer al suelo, pero Tiara aguantó el golpe apartando la vista de las flechas y cuando volvió a mirar, tenía encima las dos flechas de las cuales chocaron contra ella generando una fuerza desconocida de calor y frio. Tiara fue arrastrada muchos metros por el suelo mientras las flechas seguían en ella hasta que explotaron muy fuerte. 

Un resto en la tierra de fuego y hielo a la vez delató que dichas flechas llegaron a juntarse para crear una más fuerte con dos diferentes tipos de magia, lo que hizo que al irse el humo, se viese a tiara congelada por mitad de su cuerpo y la otra mitad quemada, con la boca y los ojos abiertos, yaciendo sin vida después de arrastrarse más de 200 metros.

-He ganado – Dije cayéndome, pero justo antes de que tocase el suelo, Iván me agarró y me dijo al oído que había hecho un buen trabajo, más tarde lo último que recuerdo  es aparecer delante de los profesores de los cuales empezaron a curarme.


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